¿Alguna vez pensaste en que amarías a alguien con tanta fuerza que podías sentir como tu corazón se salía de tu pecho? ¿Sentiste eso alguna vez? ¿Amaste con tanta vehemencia que no te importaba darlo todo? ¿Le abriste tu alma a alguien?
Es bastante hermoso hacerlo, la verdad. Dejar que alguien venga y dé vuelta tu mundo, que te haga sentir como si sólo tú existieras en el universo, y que te hiciese feliz, de una manera que jamás sentiste antes. Es bastante hermoso.
Todo amor conlleva una gran responsabilidad (parafraseando el Tio Ben), estás a cargo de un frágil corazón, estás con el arma apuntando a su alma, con la recámara totalmente cargada y lista para disparar. Con la alta posibilidad de destruir a la persona que quieres, eso es el amor.
Es dejar que la persona lo tenga todo de ti, tenga tus sueños, tus esperanzas, tus anhelos, tu alma y confiar en que jamás los destrozará. Tener una confianza ciega en esa persona, eso es amar.
Es dejar que la persona destroce todos los muros que tenías para protegerte, romper tu orgullo, tu desconfianza, esas barreras de protección que tenías para que nadie pasase. Esas espinas que impedían a cualquiera acercarse lo suficiente para tocarte. Eso es entregar todo de ti.
¿Y sabes qué? Jamás debes arrepentirte de haberlo hecho, incluso si rompe todo de ti, incluso si destroza tu corazón, incluso si te disparó sin ningún reparo, incluso si tomo todos tus sueños, tus anhelos y tus esperanzas y limpió el suelo con ellas, no debes arrepentirte, nunca. ¿Por qué? Porque cuando lo hiciste, lo hacías de corazón, lo hacías creyendo realmente en ese amor, cediste parte de tu alma y la entregaste, y no debes retroceder de eso. Jamás debes arrepentirte de algo que hiciste con toda tu alma. Jamás debes dar un paso hacía atrás y marcharte.
Si alguien te rompió el corazón, repáralo. Llora lo que tengas que llorar y vuelve a pararte. Y por sobre todo, no temas volver a amar. Jamás temas de hacer algo que quieres. La vida es demasiado corta para ir dudando de todo, demasiado efímera para sentarse y llorar. Es sólo un suspiro y se acaba.
Vive, enamórate, desenamórate, vuelve a enamorarte y ama. Nada vale la pena como dar tu corazón a alguien, como entregarte por completo a alguien y sentir que la otra persona hace lo mismo contigo. No temas, sólo entrégalo y vuelve a creer que esta vez, nadie lo destrozará. Porque tal vez, esa persona no lo haga.
Cree y vive. Vive y ama. Ama y sé feliz. Sé feliz y cree.
jueves, 15 de mayo de 2014
Chile, hogar dulce hogar.
Sé que las elecciones pasaron hace mucho tiempo, y que ya no importa. Pero, encontré esto en mi tarro de la basura, y como ahora tengo este espacio, decidí subirlo. Está bastante desfasado con la contingencia nacional, puesto que ya tenemos presidenta, pero increíblemente, lo leo ahora, y es como si fuera la misma mierda de hace unos meses... Incluso, de años.
"Porque este es Chile, el país donde la gente vota por una candidata, sólo porque es mujer. Porque este es Chile, el país donde una persona que consume marihuana pasa más tiempo presa que gente que estafa y se colude a costa del pueblo, y sólo tiene que pagar una multa y asistir un año a clases éticas. Porque este es Chile, el país en el cual sí te atreves a reclamar, levantar la voz o criticar por lo justo, eres un comunista de mierda, un roto picante que quiere todo gratis. Porque este es Chile, el país que tiene por presidente a un señor que destaca la madurez de una niña violada de 11 años, madurez que se ve claramente cuando dice que el bebé será igual que una muñeca. Porque este es Chile, el país en el cual la gente ve como la pisotean, se los pasan por la raja, y sólo agachan la cabeza. Porque este es Chile, el país que muestra más horas de farándula, que periodismo de verdad. En vez de tratar los problemas del país, tratan los de Quenita Larraín. Porque este es Chile, el país en el cual tu puedes gritar lo más fuerte que puedas, pero nadie te va a escuchar. Porque sólo eres un capucha destroza semáforos. Porque este es Chile, el país donde los que deberían estar detrás de las rejas, están detrás de mesas, con trajes y corbata, ganando mil veces el salario mínimo. Porque este es Chile, donde $210.000 es un salario espectacular, en palabras de la candidata Matthei. Porque este es Chile, el país en el cual los Tocopillanos están luchando por una salud digna, y nadie tiene puta idea, porque en la tele importa más quién se acostó con quién. Porque este es Chile, mi país, donde nací y país en el cual vivo. Pero tengo la esperanza de que no sea el país en el cual mis hijos tengan que nacer, ni vivir. Que sea un país mejor, tal vez no el más bonito, ni el más grande, pero si más justo y digno. Donde no se celebre la muerte de nadie, donde no se entre a un lugar de oración y destruirlo. Donde no se tengan que pesar a llevar las libertades y derechos de unos, para hacer valer las libertades y derechos de otros. Donde cada voz importe, y no sólo de las voces que tengan más dinero. Donde las personas con diferente orientación sexual puedan salir sin temor a que las muelan a golpes en las calles. Un país donde se entienda que el amor es amor, sin excepciones ni apellidos. Un país que construyamos todos, un país de y para todos. "
Nada ha cambiado, nada.
"Porque este es Chile, el país donde la gente vota por una candidata, sólo porque es mujer. Porque este es Chile, el país donde una persona que consume marihuana pasa más tiempo presa que gente que estafa y se colude a costa del pueblo, y sólo tiene que pagar una multa y asistir un año a clases éticas. Porque este es Chile, el país en el cual sí te atreves a reclamar, levantar la voz o criticar por lo justo, eres un comunista de mierda, un roto picante que quiere todo gratis. Porque este es Chile, el país que tiene por presidente a un señor que destaca la madurez de una niña violada de 11 años, madurez que se ve claramente cuando dice que el bebé será igual que una muñeca. Porque este es Chile, el país en el cual la gente ve como la pisotean, se los pasan por la raja, y sólo agachan la cabeza. Porque este es Chile, el país que muestra más horas de farándula, que periodismo de verdad. En vez de tratar los problemas del país, tratan los de Quenita Larraín. Porque este es Chile, el país en el cual tu puedes gritar lo más fuerte que puedas, pero nadie te va a escuchar. Porque sólo eres un capucha destroza semáforos. Porque este es Chile, el país donde los que deberían estar detrás de las rejas, están detrás de mesas, con trajes y corbata, ganando mil veces el salario mínimo. Porque este es Chile, donde $210.000 es un salario espectacular, en palabras de la candidata Matthei. Porque este es Chile, el país en el cual los Tocopillanos están luchando por una salud digna, y nadie tiene puta idea, porque en la tele importa más quién se acostó con quién. Porque este es Chile, mi país, donde nací y país en el cual vivo. Pero tengo la esperanza de que no sea el país en el cual mis hijos tengan que nacer, ni vivir. Que sea un país mejor, tal vez no el más bonito, ni el más grande, pero si más justo y digno. Donde no se celebre la muerte de nadie, donde no se entre a un lugar de oración y destruirlo. Donde no se tengan que pesar a llevar las libertades y derechos de unos, para hacer valer las libertades y derechos de otros. Donde cada voz importe, y no sólo de las voces que tengan más dinero. Donde las personas con diferente orientación sexual puedan salir sin temor a que las muelan a golpes en las calles. Un país donde se entienda que el amor es amor, sin excepciones ni apellidos. Un país que construyamos todos, un país de y para todos. "
Nada ha cambiado, nada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)